Esta semana prepara tus dulces de Semana Santa en casa: Torrijas

Si te gusta la repostería o simplemente quieres darle una oportunidad a tus postres caseros, Voulevant te trae un una de las recetas más famosas para estas fechas: las torrijas. El perfecto desayuno o merienda (especialmente para golosos/as). Y si lo que te encanta es degustarlos sin ensuciarte las manos ¡pídelas a Voulevant en un par de clicks!

A veces lo sencillo parece complicado y seguro que tienes un montón de recuerdos, olores y sabores de tu infancia en tu cabeza que nunca te has atrevido a recrear por miedo a no cumplir las expectativas. Un ejemplo claro son las tradicionales torrijas.

Las habrás comido cientos de veces, en diferentes lugares, y aunque siempre has querido hacerlas en casa, nunca te has lanzado. Hoy te damos la oportunidad de resarcirte y convertirte en todo un master chef de la repostería. Y, total, si la primera versión no sale como esperaba, ¡nadie por qué enterarse! Pero todas las demás las puedes compartir en nuestras redes para lucirlas con orgullo.

 

Receta de Torrijas caseras

Elaboración:

-Hervimos unos 3 o 4 minutos la leche con el azúcar, la rama de canela y la corteza de limón. Yo le puse naranja en vez de limón. Dejamos enfriar hasta que quede a temperatura ambiente, si está caliente nos desharía el pan.

-Cortamos el pan con un cuchillo de sierra (serrando, no apretando, para no chafarlo) en rodajas de 1cm. o 1,5 cm. de grosor.

-Batimos los cuatro huevos y ponemos todos los ingredientes a mano para que nos sea cómodo y rápido el bañar y freír las torrijas.

-Ponemos una sartén con abundante aceite de oliva virgen extra a calentar. Colocamos unas rodajas de pan en una fuente o plato y le echamos leche por encima, les damos la vuelta ayudándonos de una paleta y le echamos más leche, procurando que queden empapadas pero sin pasarnos para que no se nos deshagan.

-Ahora es el momento de pasarlas al huevo batido, donde también le daremos la vuelta para que se empape por los dos lados. En mi caso hice yo una hogaza de pan y me quedaron unas rodajas con una miga muy buena pero excesivamente grandes, así que antes de pasarlas al huevo batido, dividí con la espátula las rodajas en tiras más pequeñas. En vuestro caso no será necesario.

-Cuando veamos que echando al aceite una gota de huevo batido fríe bien es el momento de pasar a freír las torrijas. Freiremos de dos en dos para no enfriar mucho el aceite. Si vemos que está muy fuerte el fuego (se ennegrece la fritura o humea), lo bajamos un poco.

-Freímos un par de minutos por cada lado y reservamos en un plato o fuente con papel de cocina para que escurra el aceite.

-Y tan sólo nos queda echarles azúcar y canela y a emplatar.